¡¡Bienvenidos otro jueves,
amigos!! Si habéis hechado un vistazo a nuestro libro de recetas, os habréis
dado cuenta que somos unos enamorados de la gastronomía italiana. La culpa
puede que la tenga mi hermana, que hace 16 años se fue a Bérgamo (Milán).
Siempre que podíamos, mi familia y yo íbamos a verla y, de paso, a comer de lujo.
No hay nada que me emocione más en
una mesa que un buen plato de pasta bien condimentado y preparado con gusto y
pasión. Bien mirado, con un paquete de cualquier tipo de pasta podemos apañar
una comida para muchas personas en poco tiempo y con poco dinero. Incluso los
espaguetis con aceite, pimienta negra y parmesano son una delicia siempre y
cuando la pasta sea de 1ª calidad.
Esta receta la improvisé ayer,
cuando abrí la nevera; he hecho una salsita de tomate, puerro y zanahoria
riquísima y, para completar la jugada, nada mejor que el toque mediterráneo del
tomate seco, que encontraréis en vuestras verdulerías.
Ingredientes para 2 personas:
- unos 200 gr. de fusilli o
cualquier otra pasta
- 1 zanahoria grandecita
- ½ puerro
- 1 cebolla
- 4 tomates de rama (o de los que
tengáis)
- 4 lonchas de bacon ni finas ni
gruesas
- 2 cucharaditas de salsa de
tomate preparada, o de caldo de verdura
- un puñado de tomates secos
- queso rallado
- aceite de oliva
- albahaca y pimienta negra molida
Dai, andiamo!! (¡¡Vamos!!)
Pela y corta la verdura. Para
hacer la salsa más fina, ralla la zanahoria, la cebolla y el puerro. Corta a
daditos los tomates. Yo no lo rallé porque no encontraba el rallador.
En una cazuela, cubre el fondo con
aceite. Incorpora los tomates, la verdura y 2 cucharaditas de salsa de tomate o
caldo de verdura. Salpimenta (aunque puedes prescindir de la sal) y añade una
cucharada de alabahaca fresca picada.
Deja que se haga a fuego muy lento
para que no se queme unos 20 minutos, removiendo de vez en cuando. Prueba y
rectifica con azúcar si es necesario.
Mientras se hace la salsita, cuece
la pasta en abundante agua hirviendo. Yo siempre calculo un vaso de pasta por
persona aproximadamente. Cuece con un poco de pimienta y un chorrito de aceite
unos 11 minutos; mirad las indicaciones.
Como en la nevera me quedaba media
zanahoria, la he cortado a tiras muy finitas con el pelador. Corta el bacon a
tiritas y fríelo en una sartén sin aceite, ya que el bacon soltará la grasita.
Cuando éste coja color, añade las tiritas de zanahoria y rehoga un par de
minutillos más.
Sólo queda escurrir la pasta y
mezclarla, en un bol, con la salsa, el bacon y la zanahoria sofritos y unos
daditos de tomate seco o deshidratado.
Remueve bien para que la pasta
quede bien impregnada con todos los ingredientes.
Sirve con queso acabado de rallar
y un poco de albahaca fresca picadita.
¡¡Buen provecho!! Nada mejor que un temazo de Paco de Lucía para despedir esta semana desde nuestro blog: Río Grande.
No hay comentarios:
Publicar un comentario