¡¡Feliz martes, amigos!! La semana
pasada, mientras leía un poquito sobre gastronomía griega, descubrí un plato
que me llamó especialmente la atención, estas bolitas de garbanzos cocidos
mezcladas con puré de patata. Algunos dicen que es el equivalente al falafel,
aunque son muy diferentes (como bien apunta un buen bolgger gastronómico, Mikel
López Iturriaga).
Febrero es un mes difícil por
temas económicos, por el mal tiempo... El caso es que necesitamos desconectar
de todo ello y una buena manera es hacerlo en la cocina con buena musiquita:
con poco dinero podéis comer correctísimamente.
Apunta los ingredientes para unas
4 personas...
- unos 400 gr. de garbanzos
cocidos (Josan los vende preparaditos)
- 1 patata nueva mediana
- unos 150 gr. de queso rallado o
bien cualquier tipo de embutido a daditos: poltrota (morcón), jamón, lomo,
morcilla... Opcional y a vuestro gusto
- 1 cebollita tierna
- preparado para rebozar Crunchy
(Josan también lo vende)
- 1 huevo
- finas hierbas al gusto, sal y
pimienta negra molida
- aceite para freír
¡¡Manos a la masa!!
Prepara, primero que nada, el puré
de patata. Pon agua, sal y pimenta en una cacerola. Pela y corta la patata en
trozos grandes; deja que se cueza unos 25 minutos, pínchala para ver si ya está
a punto.
Aunque este paso sea opcional, he sofrito
un poco los garbanzos en compañía de la cebollita, cortada a daditos muy
pequeños. Salpimenta bien y prueba para ver si necesita más sal o pimienta.
Cuando se haya enfríado un poco, tritúralo y deja en el bol o el vaso de la
batidora un momento.
Aplasta la patata y añade las
hierbas, un poco de sal y pimienta, el queso o embutido (opcional igualmente) y
el huevo batido; como ves en la foto, al huevo le he sumado más hierbas y un
pellizco de cebollino picadito. Añade los garbanzos triturados y trabaja la
mezcla con las manos bien. Si ésta ha quedado liquidilla, súmale un poco de pan
rallado o harina (sólo un poco).
Haz bolitas del mismo tamaño más o
menos con la masa. Pon en un plato o bandeja, cubre con film transparente y
deja en la nevera un par de horillas. Pasado dicho tiempo, deja que reposen
unos minutillos a temperatura ambiente y prepara el rebozado en un plato y
calienta el aceite. Yo he optado por freír las bolitas en la freídora, ya que
quedarán mejor y se hará más rápido.
Impregna bien cada bolita en el
Crunchy y aprieta para que queden bien impregnadas; como este preparado ya
lleva encolante, no necesita huevo ni harina.
Fríe cada pastelito un par de
minutos en aceite bien caliente y quita el exceso de aceite con papel
absorbente de cocina.
Puedes acompañar de un poco de
mahonesa casera y una ensaladita verde; es, sin duda, una buena idea para
sorprender a la familia e invitados, introduciendo las legumbres de forma más
sugerente. Además, como he dicho, baratísimo y preparado en poquito tiempo...
¡¡Muy buen provecho!!
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