Hoy he optado por un pastel de
cebolla tierna, pimiento amarillo y jamón serrano muy finito. Para darle un
toque aún más sabroso, nada mejor que un buen queso acabado de rallar y una
combinación de cinco pimientas que podéis comprar en la Carnicería, además de
pimentón rojo dulce. Una maravilla que se deshace en la boca y que podéis comer
tanto fría como caliente. ¡¡Vamos!!
Como siempre, os doy la opción de que cambiéis los ingredientes a vuestro gusto: podéis poner tiritas de poltrota, de morcilla... Jugad y probad.
Para 4 personas se necesita...
- hojaldre o cualquier tipo de
base para tartas saladas
- 7 cucharadas de mantequilla sin
sal
- 500 gr. de cebolla tierna
- 1 pimiento amarillo
- 4 cortadas finitas de jamón
serrano
- 2 huevos grandes
- 100 ml. de nata líquida espesa
para cocinar
- 150 gr. de queso Havarti,
Cheddar o de bola para rallar
- 2 cucharaditas de pimentón rojo
dulce
- sal y mezcla de 5 pimientas
Preparación:
Deshaz la mantequilla a fuego
lento en una sartén mediana. Corta la cebolla tierna y el pimiento a rodajitas.
Cuando la mantequilla se haya deshecho, suma las verduritas y deja que se doren
unos 30 minutos; este proceso se tiene que hacer a fuego lento para que quede
caramelizado y bien hecho.
Calienta el horno a 200 ºC durante
unos 20 minutos.
Bate los huevos en un bol, suma la
nata líquida y salpimenta al gusto; yo he añadido un poco de cebollino picadito
y pimentón rojo dulce: además de dar un gusto fantástico, aporta un toque de
color al plato. Mezcla bien y añade el queso acabado de rallar y el jamón
finito, a tiritas. Un rallador como el de la foto va muy bien y cuesta barato
en cualquier ferretería.
Remueve todo bien e incorpora la
cebolla y pimiento caramelizados.
Cubre el molde con mantequilla y
un pelín de harina para que no se pegue; si lo haces con las manos, quedará más
homogéneo. Estira la masa y coloca sobre el molde. A mí se me ha olvidado y el
pastel ha quedado más bien como una gran tortilla muy melosa.
Aboca la mezcla encima de la base
y corona con un poco de queso. Pon en el horno para que se haga durante unos 20
minutos, hasta que el relleno cuaje y quede doradito.
¡¡Ya puedes sacar del horno!!
Déjalo reposar unos 10 minutos antes de probarla. Como he dicho antes, puedes
tomarla caliente, templada o fría. Un plato perfecto para llevar al trabajo o
universidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario