Localización

Podéis encontrarnos en:

Avenida País Valencià, 35 de Muro (El Comtat),
03830 - Alicante

El teléfono 609786788 (también podéis hacer vuestros pedidos vía sms o What´s App)

El mail: info@carnisseriamuro.cat

Facebook: www.facebook.com/carnisseria

Y Twitter: @carnisseria
Servicio a domicilio:

Muro y cercanías: gratuito.

Comarcas cercanas (Alcoià, Vall d´Albaida, Foia de Castalla, la Costera, la Safor): con compra superior a 25 euros, gratuito).

Para otros destinos, consultar.

jueves, 27 de febrero de 2014

Fusilli con tomates secos y serpentinas de zanahoria

¡¡Bienvenidos otro jueves, amigos!! Si habéis hechado un vistazo a nuestro libro de recetas, os habréis dado cuenta que somos unos enamorados de la gastronomía italiana. La culpa puede que la tenga mi hermana, que hace 16 años se fue a Bérgamo (Milán). Siempre que podíamos, mi familia y yo íbamos a verla y, de paso, a comer de lujo.
No hay nada que me emocione más en una mesa que un buen plato de pasta bien condimentado y preparado con gusto y pasión. Bien mirado, con un paquete de cualquier tipo de pasta podemos apañar una comida para muchas personas en poco tiempo y con poco dinero. Incluso los espaguetis con aceite, pimienta negra y parmesano son una delicia siempre y cuando la pasta sea de 1ª calidad.
Esta receta la improvisé ayer, cuando abrí la nevera; he hecho una salsita de tomate, puerro y zanahoria riquísima y, para completar la jugada, nada mejor que el toque mediterráneo del tomate seco, que encontraréis en vuestras verdulerías.

Ingredientes para 2 personas:
- unos 200 gr. de fusilli o cualquier otra pasta
- 1 zanahoria grandecita
- ½ puerro
- 1 cebolla
- 4 tomates de rama (o de los que tengáis)
- 4 lonchas de bacon ni finas ni gruesas
- 2 cucharaditas de salsa de tomate preparada, o de caldo de verdura
- un puñado de tomates secos
- queso rallado
- aceite de oliva
- albahaca y pimienta negra molida


Dai, andiamo!! (¡¡Vamos!!)
Pela y corta la verdura. Para hacer la salsa más fina, ralla la zanahoria, la cebolla y el puerro. Corta a daditos los tomates. Yo no lo rallé porque no encontraba el rallador.


En una cazuela, cubre el fondo con aceite. Incorpora los tomates, la verdura y 2 cucharaditas de salsa de tomate o caldo de verdura. Salpimenta (aunque puedes prescindir de la sal) y añade una cucharada de alabahaca fresca picada.



Deja que se haga a fuego muy lento para que no se queme unos 20 minutos, removiendo de vez en cuando. Prueba y rectifica con azúcar si es necesario.
Mientras se hace la salsita, cuece la pasta en abundante agua hirviendo. Yo siempre calculo un vaso de pasta por persona aproximadamente. Cuece con un poco de pimienta y un chorrito de aceite unos 11 minutos; mirad las indicaciones.
Como en la nevera me quedaba media zanahoria, la he cortado a tiras muy finitas con el pelador. Corta el bacon a tiritas y fríelo en una sartén sin aceite, ya que el bacon soltará la grasita. Cuando éste coja color, añade las tiritas de zanahoria y rehoga un par de minutillos más.


Sólo queda escurrir la pasta y mezclarla, en un bol, con la salsa, el bacon y la zanahoria sofritos y unos daditos de tomate seco o deshidratado.
Remueve bien para que la pasta quede bien impregnada con todos los ingredientes.
Sirve con queso acabado de rallar y un poco de albahaca fresca picadita.



 ¡¡Buen provecho!! Nada mejor que un temazo de Paco de Lucía para despedir esta semana desde nuestro blog: Río Grande.


martes, 25 de febrero de 2014

Crepes de champiñones y salsa de queso

¡¡Feliz martes!! Hace muchos años descubrí los primeros crepes en un par de creperías de Valencia y, más tarde, con la receta de una tía de Francia. Siempre he pensado que son una buenísima opción para cualquier hora del día, desde el desayuno hasta la cena. Son muy rápidos de hacer y se pueden rellenar con lo que más os apetezca.
Los mejores crepes salados y dulces de la ciudad los probé en una bocatería cercana a las torres de Quart, Bajando al Sur, que cerró hace poco.
Os animo a hacerlos y cambiar los ingredientes a vuestro gusto. Otro plato barato que se prepara en menos de una hora y que gusta muchísimo...
Los ingredientes de las fotos son para 2 personas.

Para 8 crepes se necesitan...
- 400 gr. de champiñones
- 8 cortadas de queso Havarti
- 2 dientes de ajo o 2 ajitos tiernos
- 400 ml. de leche desnatada
- 200 gr. de harina
- 2 huevos
- aceite de oliva
- albahaca, orégano y sal
- para la salsa:   400 ml. de nata espesa
                        2 lonchas de queso Havarti
                        queso rallado al gusto        
                        albahaca, curry y sal


Proceso:
Mezcla en un cazo la nata, los quesos, sal, albahaca y un pelín de curry. Pon la mezcla a fuego lento para que no se queme ni llegue a hervir. Deja que se haga unos 20 minutos, removiendo de vez en cuando y rectifica de sal si es necesario.



Pela y corta los ajos. Dóralos en una sartén y añade los champiñones a láminas; cocina unos minutos hasta que cojan color. Salpimenta y corrige si es necesario.


Pon en un bol la leche, la harina tamizada (para que no queden grumos), los huevos, un poquito de aceite y un pellizco de sal y de albahaca. Bate todo bien con la batidora hasta que quede uniforme y sin grumos. Si queda muy líquido, añade un pelín de harina.


Calienta bien una sartén con un poco de aceite y añadeun poco de masa. Escampa por el fondo de la sartén y deja que se dore el crepe. Dale la vuelta con ayuda de un plato. Sabrás cuando esté si ves burbujitas por los laterales; deja que se dore por los dos lados a fuego lento para que no se quemen. Haz todos los crepes.




Pinta con la salsa reservada y rellena el crêpe con algunos champiñones, dos cortaditas de queso y un pellizco de albahaca. Si la masa ha quedado un poco fría siempre puedes dar un golpe de calor en la sartén.
Puedes acompañar de una ensaladita de tomate regada con aceite, sal y pimienta.


 ¡¡¡Buen provecho!!!


jueves, 20 de febrero de 2014

Hojaldre de pimientos y quesos

Nos acercamos a un nuevo fin de semana y tengo muchas ganas de preparar un plato sano y ligero que dé un toque diferente a los ingredientes más usados cada día.
Hoy os quiero mostrar una especie de libro formado por capitas de hojaldre pegaditas entre sí con margarina deshecha. Lo he rellnado de unos pimientos rojos, amarillos y de Padrón que compré en el Mercado Central, así como 2 tipos de queso: uno rallado y otro a rodajitas finas que incorporo cuando la historia está cocinada.
Es, por tanto, un híbrido entre tarta salada, pizza y coca mucho más finita, fácil de digerir y muy atractiva a los sentidos, sobre todo a la vista y el olfato. Para dar el toque aún más mediterráneo que tanto me gusta, nada mejor que un pellizco de albahaca fresca picadita, buen aceite de oliva y mozzarella de búfala.

Necesitarás para unas 2 personas (aproximadamente):
- ½ paquete de hojaldre o pasta brick, unas 4 ó 5 hojas dobladas
- 8 pimientos de Padrón
- ½ pimiento rojo
- ½ pimiento amarillo
- 2 ajitos normales o tiernos
- un poco de salsa de tomate casera o de bote
- 2 cortadas de bacon o jamón serrano
- 1 taco de queso Havarti o Cheddar para rallar. Josan os lo corta encantado
- 1 mozzarella o queso blanco
- un poco de margarina derretida
- sal y albahaca fresca picada


¿Vamos a por ello?
Primero que nada, prepara la verdurona. Lava y corta los pimientos a rodajitas o tiras finas. Pica también los ajos. Haz igualmente el bacon a tiritas tipo papel de fumar.


Pon muy poquito de aceite en una sartén. Sofríe estos ingredientes unos 10 minutos y “sal-albahaca” al gusto; he de decirte que este paso es totalmente opcional, porque puedes hacer los pimientos al horno o ponerlos en crudo y sofreír sólo los ajitos y el bacon un poco, a tu criterio. A mí me gusta que el relleno tenga ese puntito de hecho sin llegar a quemarse, por eso es importante cocinar a fuego lento. Reserva en un plato. Calienta el horno a 210 ºC.
Ralla el queso, aunque también puedes ponerlo a taquitos, se derretirá igual. Corta también la mozzarella o el queso blanco a rodajas medianas y riega éste último con un poco de aceite y albahaca fresca bien picada. Reserva.



Prepara el librito. Dobla cada hojas de pasta por la mitad, pinta con un poco de margarina deshecha y ve haciendo capas, unas 4 ó 5 en total. Dobla los extemos hacia arriba, pinta la base con salsa de tomate e incorpora el sofrito; acaba la historia con el queso acabado de rallar y albahaca picada.
Pon al horno y deja que se dore el fantástico libro unos 10 minutos. Saca y decora con la mozzarella o queso fresco a rodajitas.




Corta en 4 porciones y come con paciencia, porque la pasta brick u hojaldre es muy delicado y va desmontándose. Un buen guiño a nuestro Mediterráneo.




¡¡Buen provecho, amigos!! Acompaño esta delicia de un tema de The Charlatans, The Misbegotten. Feliz fin de semana...

martes, 18 de febrero de 2014

Revizokeftedes (Bolitas de garbanzo y patata)

¡¡Feliz martes, amigos!! La semana pasada, mientras leía un poquito sobre gastronomía griega, descubrí un plato que me llamó especialmente la atención, estas bolitas de garbanzos cocidos mezcladas con puré de patata. Algunos dicen que es el equivalente al falafel, aunque son muy diferentes (como bien apunta un buen bolgger gastronómico, Mikel López Iturriaga).
Febrero es un mes difícil por temas económicos, por el mal tiempo... El caso es que necesitamos desconectar de todo ello y una buena manera es hacerlo en la cocina con buena musiquita: con poco dinero podéis comer correctísimamente.

Apunta los ingredientes para unas 4 personas...
- unos 400 gr. de garbanzos cocidos (Josan los vende preparaditos)
- 1 patata nueva mediana
- unos 150 gr. de queso rallado o bien cualquier tipo de embutido a daditos: poltrota (morcón), jamón, lomo, morcilla... Opcional y a vuestro gusto
- 1 cebollita tierna
- preparado para rebozar Crunchy (Josan también lo vende)
- 1 huevo
- finas hierbas al gusto, sal y pimienta negra molida
- aceite para freír


¡¡Manos a la masa!!
Prepara, primero que nada, el puré de patata. Pon agua, sal y pimenta en una cacerola. Pela y corta la patata en trozos grandes; deja que se cueza unos 25 minutos, pínchala para ver si ya está a punto.
Aunque este paso sea opcional, he sofrito un poco los garbanzos en compañía de la cebollita, cortada a daditos muy pequeños. Salpimenta bien y prueba para ver si necesita más sal o pimienta. Cuando se haya enfríado un poco, tritúralo y deja en el bol o el vaso de la batidora un momento.




Aplasta la patata y añade las hierbas, un poco de sal y pimienta, el queso o embutido (opcional igualmente) y el huevo batido; como ves en la foto, al huevo le he sumado más hierbas y un pellizco de cebollino picadito. Añade los garbanzos triturados y trabaja la mezcla con las manos bien. Si ésta ha quedado liquidilla, súmale un poco de pan rallado o harina (sólo un poco).
Haz bolitas del mismo tamaño más o menos con la masa. Pon en un plato o bandeja, cubre con film transparente y deja en la nevera un par de horillas. Pasado dicho tiempo, deja que reposen unos minutillos a temperatura ambiente y prepara el rebozado en un plato y calienta el aceite. Yo he optado por freír las bolitas en la freídora, ya que quedarán mejor y se hará más rápido.



Impregna bien cada bolita en el Crunchy y aprieta para que queden bien impregnadas; como este preparado ya lleva encolante, no necesita huevo ni harina.



Fríe cada pastelito un par de minutos en aceite bien caliente y quita el exceso de aceite con papel absorbente de cocina.

Puedes acompañar de un poco de mahonesa casera y una ensaladita verde; es, sin duda, una buena idea para sorprender a la familia e invitados, introduciendo las legumbres de forma más sugerente. Además, como he dicho, baratísimo y preparado en poquito tiempo...



¡¡Muy buen provecho!!

viernes, 14 de febrero de 2014

Cazuelita con cama de patatas y garbanzos fritos

¡¡Feliz viernes!! Ayer preparé una pequeña cazuelita sana y con un toque ibérico con guiños indios, como muchas veces hago.
Un plato que podréis ver en muchos bares con una diferencia clave: hecho en casa sabemos dónde y cómo freímos los ingredientes, que son de primera calidad. He apostado por unos huevos grandes, jamón serrano con D.O de Teruel y garbanzos; todo ello lo podéis comprar en la Carnicería Ma. Glòria. Unas buenas patatas nuevas, un sofrito de ajo y cebolla y.. Voilà!!
Por cierto, hoy me gustaría dar una opción a los vegetarianos, ya que podéis sustituir el jamón o bacon por daditos de tofu o solamente freír los garbanzos especiados con curry sólo con la cebolleta, ajo, patatas y huevos. Sí, es simple, pero resulta riquísimo.
Las fotos corresponden a ingredientes para 1 persona.

Ingredientes para 4 personas:
- unos 400 gr. de garbanzos
- 2 patatas medianas
- 1 cebollita tierna
- 1 ajo normal o tierno
- 4 huevos
- 4 cortadas finitas de jamón serrano o bacon
- 2 cucharaditas de curry, sal y pimienta negra molida
- un poco de Sambal Oelek o Tabasco
- aceite de oliva
- un poco de queso rallado para los huevos




¡¡Manos a la cazuela!!
Cuece los garbanzos (que habrás tenido en remojo la noche anterior) en abundante agua hirviendo salada durante 1 hora y media. Escurre y reserva.
Pela y corta a rodajitas finas las patatas; si no te salen finitas, puedes usar una mandolina o el mismo pelador para cortarlas. Fríe unos minutos hasta que queden doradas y crujientes. Quita el exceso de aceite con papel absorbente. Reserva.


Pela y corta a trocitos la cebolla y el ajo. En una sartén mediana pon un chorrito de aceite mezclado anteriormente con curry, un toque de sal y pimienta (como en la foto). Sofríe unos 10 minutos a fuego lento o hasta que coja buen color. Cuando el tema esté a punto, suma las patatas fritas y el jamón a tiritas finas. Añade una cucharadita de Sambal Oelek o Tabasco, mezcla un poco y reserva en un plato.
En la misma sartén, fríe los garbanzos escurridos durante 5 minutos a fuego lento; cuando haya pasado el tiempo, incorpora el sofrito anterior y remueve bien.

Prepara cada cazuelita; primero haz una cama o base de patata; suma un segundo piso con los garbanzos y el sofrito, aplana un poco con una cuchara.
Sólo queda hacer los huevos fritos. Puedes usar la misma sartén para que se impregne de los aromas y no ensuciar más. Pon un poco de aceite, fríe cada huevo y cuando esté casi listo, añade un toque de queso rallado por la zona de la yema que se irá deshaciendo.



Antes de coronar cada cazuelita, trocea el huevo, rompiéndolo un poco para que el plato sea más cómodo de comer, sólo con un tenedor.
Yo he sumado un toque de cebollino por encima, aunque podéis poner finas hierbas, perejil o orégano.



¡¡Buen provecho!! Acabamos esta semanita con un tema de Dub Inc.: They Want...
http://www.youtube.com/watch?v=g2Zu9ghj_qY 

martes, 11 de febrero de 2014

Tarta de cebolla caramelizada y jamón serrano

¡¡Feliz martes!! Como ya sabéis, nos encantan las tartas saladas. Son muy fáciles de hacer, aceptan múltiples opciones, casi no ensucian nada en la cocina y es una manera sana y diferente de cocinar los ingredientes que solemos usar para los sofritos.
Hoy he optado por un pastel de cebolla tierna, pimiento amarillo y jamón serrano muy finito. Para darle un toque aún más sabroso, nada mejor que un buen queso acabado de rallar y una combinación de cinco pimientas que podéis comprar en la Carnicería, además de pimentón rojo dulce. Una maravilla que se deshace en la boca y que podéis comer tanto fría como caliente. ¡¡Vamos!!
Como siempre, os doy la opción de que cambiéis los ingredientes a vuestro gusto: podéis poner tiritas de poltrota, de morcilla... Jugad y probad.

Para 4 personas se necesita...
- hojaldre o cualquier tipo de base para tartas saladas
- 7 cucharadas de mantequilla sin sal
- 500 gr. de cebolla tierna
- 1 pimiento amarillo
- 4 cortadas finitas de jamón serrano
- 2 huevos grandes
- 100 ml. de nata líquida espesa para cocinar
- 150 gr. de queso Havarti, Cheddar o de bola para rallar
- 2 cucharaditas de pimentón rojo dulce
- sal y mezcla de 5 pimientas


Preparación:
Deshaz la mantequilla a fuego lento en una sartén mediana. Corta la cebolla tierna y el pimiento a rodajitas. Cuando la mantequilla se haya deshecho, suma las verduritas y deja que se doren unos 30 minutos; este proceso se tiene que hacer a fuego lento para que quede caramelizado y bien hecho.


Calienta el horno a 200 ºC durante unos 20 minutos.
Bate los huevos en un bol, suma la nata líquida y salpimenta al gusto; yo he añadido un poco de cebollino picadito y pimentón rojo dulce: además de dar un gusto fantástico, aporta un toque de color al plato. Mezcla bien y añade el queso acabado de rallar y el jamón finito, a tiritas. Un rallador como el de la foto va muy bien y cuesta barato en cualquier ferretería.



Remueve todo bien e incorpora la cebolla y pimiento caramelizados.
Cubre el molde con mantequilla y un pelín de harina para que no se pegue; si lo haces con las manos, quedará más homogéneo. Estira la masa y coloca sobre el molde. A mí se me ha olvidado y el pastel ha quedado más bien como una gran tortilla muy melosa.



Aboca la mezcla encima de la base y corona con un poco de queso. Pon en el horno para que se haga durante unos 20 minutos, hasta que el relleno cuaje y quede doradito.
¡¡Ya puedes sacar del horno!! Déjalo reposar unos 10 minutos antes de probarla. Como he dicho antes, puedes tomarla caliente, templada o fría. Un plato perfecto para llevar al trabajo o universidad.



¡¡Salud!!