¡¡Hola!! Bienvenidos nuevamente al
rincón de las recetas con la mejor materia prima; este jueves tan otoñal os
quiero deleitar con mi manera de ver una receta que supone todo un clásico para
cualquier cocinero: el pollo al chilindrón. No os voy a engañar, a mí el nombre
siempre me ha parecido un poco demodé, un poco casposo.
Cuando he probado el pollo, me he
dado cuenta que todo era un simple prejuicio y que no me ha costado ni una hora
su preparación. Los ingredientes son bastante económicos y gusta a la gente más
mayor y a los jóvenes. Sólo me queda animaros a los independizados,
estudiantes, parejas y solteros que os lancéis a la cocina con la música que
más os guste y paséis un rato tan divertido como los que paso yo; al fin y al
cabo, la cocina es un hobby diferente y el resultado suele dejar satisfecho.
Si vuestras madres están lejos o
queréis ir rompiendo mano, creo que este pollo es un buen punto de inicio, sin
duda.
He pensado que para darle el
puntito de la Nona, nada mejor que un buen pollo marinado de Josan. Si pedís el
pollo marinado no tenéis que salpimentar; sólo me queda deciros que el sabor es
fantástico y que las fotos son de los ingredientes para una persona.
Para 4 personas se necesita...
- 1 pollo troceado o pechugas de
pollo marinadas
- 150 gr. de jamón serrano
- 1 cebolla tierna
- 1 pimiento rojo
- 2 pimientos verdes
- 1 diente de ajo
- 2 tomates maduritos
- un poco menos de un vaso de vino
blanco (el mío es de Montilla, Córdoba)
- aceite de oliva
- sal y pimienta (opcionales, yo
no he puesto)
¡¡Vamos a por el “txilindrón”!!
Primero que nada, poned un poco de
aceite en una cazuela de barro (si no tenéis siempre podéis usar una sartén
hondita) y freíd el pollo a fuego medio hasta que quede doradito; añadid el
jamón cortado a tiras y sofreíd un ratillo más. Si el pollo no es marinado, salpimentad
al gusto por ambos lados antes de freír. Reservad en un plato.
Lavad y cortad los pimientos a
dados. Repetid la operación con la cebolla y el ajo. En la misma cazuela,
sofreíd con un poquito más de aceite. Si el pollo es marinado, el saborcito de
las especias hará que no necesitéis ni sal ni pimienta ni nada. Cuando toda la
verdura tenga un color doradito, incorporad los tomates pelados y picaditos; es
el momento de poner el pollo con el jamón y regar con el vino blanco.
¡¡Buen provecho!! Os dejo con un nuevo tema para el fin de semana, Ya estás aquí, de Kanka...
https://www.youtube.com/watch?v=2XqJofasz-Q
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