¡Buenos días! Antes de tomarme el
respiro de la semana que viene, os quiero presentar una receta sin carne,
básicamente porque es un postre, mi postre preferido. No es la típica receta
con chocolate o el pastel de turno que deja llena: es una opción mucho más
ligera y fácil de hacer que os dejará satifechas sin esa sensación de empacho
que dejan muchos postres.
La panna cotta –en italiano nata
cocida- es, ni más ni menos, que un tipo de flan de nata y leche desnatada
con un toque de vainilla o canela que puede ir bañado de cualquier sirope o
caramelo. Es un plato que a primera vista puede parecer muy simple, pero os
avanzo que os llevaréis una grata sorpresa si lo probáis; este plato también
puede hacerse para intolerantes a la lactosa con los productos adecuados.
Esta panna cotta va dedicada a mi
familia italiana, que hizo (hace ya 15 años) que me interesara por la
gastronomía de aquella tierra magnífica.
Estos son los ingredientes para 4
personas...
- 350 ml. de nata o nata sin lactosa
- 120 ml. de leche desnatada o sin
lactosa
- 50 gr. de azúcar
- 10 gr. de gelatina en láminas
(unas 6 hojas)
- 1 ramita de canela
- sirope de fresa, chocolate,
dulce de leche... a vuestro gusto
¡¡A la cocina!!
Poned en un bol agua fría y unos
cubitos de hielo; poned las láminas de gelatina de una en una y dejad en remojo
10 minutos. Cuando estén blandas, escurridlas para que suelten el exceso de
agua.
En un cazo, poned la nata, la
leche, el azúcar y la canela a trocitos y calentad a fuego medio; removed de
vez en cuando y apagad el fuego cuando salgan burbujitas por las paredes del
cazo y suelte algo de vapor. Cuidado, porque no tiene que llegar a cocerse.
Añadid la geltina y dejad que se deshaga.
Colad la crema. Nos interesa
enfriarla un poco, así que tenéis que poner en un bol más grande agua fría y
cubitos de hielo (nuevamente); sumergid el bol de la crema en el primero y
removed unos 10 minutos hasta que la crema quede más fresca.
Sólo queda enfriar la panna cotta.
Haced en el molde una base de sirope o caramelo intentando que ésta no sea
demasiado gruesa y empalague. Seguidamente, incorporad la crema con cuidado.
Tapad con film transparente o papel de aluminio (para que no se mezclen olores)
y dejad que se enfríe en la nevera 2 horas como mínimo hasta que cuaje.
¡¡Espero que os guste tanto como a
mí!!
Por suerte o por desgracia, no nos dio tiempo ni a sacar la panna cotta del molde y lo dejamos reluciente ayer, pero a las 2 horas y media sacad de la nevera, pasad un cuchillo y desmoldad; veréis un festival de sirope de fresa que riega la panna cotta. Una maravilla, os lo digo yo...
Me despido sólo durante una semanita por la Fira Gastronòmica de Muro (recordad que es del viernes 18 al domingo 20 de octubre). Os dejo un tema de los grandes Lori Meyers, Planilandia. Salud.








No hay comentarios:
Publicar un comentario