¡¡Feliz jueves!! Esta semana
queremos despedirla con una receta innovadora que mezcla dos de los platos por
antonomasia italianos: una pizza de espaguetis.
Esta es una opción perfecta para
aquellos a los cuales os encanta la pizza pero no os acaba de convencer las
masas pesadas y divertida para los más pequeños de la casa, que pueden ayudar a
hacer las bases y mezclar los ingredientes.
Una forma diferente de comer pasta;
además, siempre podéis añadir todo lo que más os apetezca: unas verduritas,
jamoncito, bacon, atún... Yo he optado por un poco de pollo estilo kebab que me
quedaba en la nevera, ya sabéis que éste es uno de los platos estrella de la
Carnicería.
Para 2 personas necesitaréis...
- unos 300 gr. de espaguetis o
tallarines cocidos el día anterior
- 1 tomate o salsa de tomate frito
- un puñado de olivas (opcional)
- aceite de oliva
- mantequilla o margarina
- queso blanco
- mozzarella fresca (a mí no me
quedaba y he puesto parmesano)
- 200 gr. de pollo kebab
- media cebolla tierna
- albahaca
- pimienta negra molida y sal
¡¡Manos a la obra!!
Como he avanzado antes, es mucho
mejor que cuezas los espaguetis el día anterior con agua, un poco de aceite y
sal. Deja que la pasta “descanse” toda la noche para que sea más fácil trabajar
con la pasta.
Primero que nada, prepara las
bases de las pizzas. En un bol mezcla la salsa de tomate, una cucharadita de
albahaca y otra de pimienta con la pasta. Esta es una receta para pringarse las
manos. Corta las olivas a trocitos muy pequeños e incorpora a la pasta, bien
impregnada con el resto de ingredientes. Ahora sólo tienes que hacer pelotas
medianitas, nidos como los de la foto.
Añade un buen chorro de aceite y
un poco de mantequilla o margarina a una sartén mediana. Calienta a fuego lento
para que la pasta no se queme. Tira una bolita y ve dándole forma con una
espátula. Deja que se hagan bien por las dos caras.
Mientras se van haciendo las otras
pizzitas, calienta el horno a 180ºC unos 10 minutos.
Cuando los nidos estén a punto,
ponlos en una bandeja de horno sobre papel de aluminio y deja que se enfríen un
poco.
Mientras, cocina el pollo con la
cebolla a trocitos en la misma sartén unos minutos, hasta que cojan color.
Sólo queda montar el invento. Pon
una cortada de queso, unos trocitos de pollo y cebolla y corona con mozzarella.
Gratina en el horno unos 5
minutos. Acompaña de un poco de rúcula y espinacas con una vinagreta hecha con
aceite, un chorrito de vinagre, albahaca y pimenta.
¡¡Buen provecho!!
¡¡Ñam!! para este divertido plato te propongo el tema Dorm de Quimi Portet. Buen fin de semana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario