¡¡Bienvenidos de nuevo al
rinconcito gastronómico!! Después de una semana complicada por cuestiones de
salud vuelvo con las fuerzas renovadas y con ganas de hacer un poquito más
dulces los días más grises.
Hoy os quiero mostrar una receta
sencilla que hará que caiga la baba no solo a los pequeños de la casa, también
a los adultos. La idea original tiene como ingrediente estrella los clásicos
M&M de cacahuete, aunque podéis usar aquel tipo de chocolate de este formato
que más os apetezca o tengáis por casa.
Como os suelo decir, no viene mal
permitirse algún caprichito de vez en cuando, siempre y cuando sea con
moderación. Por eso esta semana queremos subir nuestros niveles de azúcar un
pelín y os enseñaré dos platos con los que podéis quedar muy bien con vuestra
familia, amigos o invitados. La primera idea es ésta: unos súper-bocados de M&M...
Ingredientes para 12 galletonas
grandecitas:
- 125 gr. de mantequilla blandita
- 75 gr. de azúcar blanco, del de
toda la vida
- 75 gr. de azúcar moreno
- 1 huevo
- 1 cucharadita de esencia de
vainilla o vainilla azucarada
- 200 gr. de harina mezclada con
un poco de levadura (2 cucharaditas)
- 100 gr. de M&M de cacahuete
o chocolate
¡¡Manos a la pasta!!
Primero que nada, calienta el
horno a 190ºC y engrasa dos bandejas de horno o bien coloca papel vegetal para hornear; para que las galletas queden
bien es importante que las bandejas estén frías, no dentro del horno.
Antes que nada, un consejito:
remueve siempre la harina antes de medirla, ya que ésta tiene tendencia a
apelmazarse y tienes que ahuecarla para no poner demasiada en tus recetas de
repostería. Tamízala una vez, suma las dos cucharaditas de levadura y vuelve a tamizar.
Bate la mantequilla con los dos
tipos de azúcar hasta que quede una crema ligera y esponjosa. Añade el huevo,
la cucharadita de esencia de vainilla y bátelo bien; cuando todo haya quedado
bien ligado, incorpora los M&M y remueve bien para que todo quede uniforme,
homogéneo.
Pon porciones redondas de la masa
sobre las bandejas, pero ¡cuidado! deja espacio entre las galletas porque su
tamaño aumentará bastante.
Déjalas en el horno calentito
hasta que queden doraditas, de 8 a 10 minutos; ya sabéis que el tiempo depende
de cada tipo de horno, así que ve mirando.
Sácalas para que se enfríen un
poco y pásalas a una rejilla metálica –por ejemplo, el grill del microondas–
para que se enfríen del todo.
Si no os coméis estas galletonas
el mismo día de su preparación, guárdalas bien en un recipiente hermético.
Recuerda que es aconsejable separar las galletas o pastas blanditas de las
crujientes para que éstas últimas no se reblandezcan.
¡¡Son una maravilla!! Perfectas
para acompañarlas con un buen té, café o zumito casero hecho con leche, un
plátano y una manzana...
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